*

X

Documentos revelan que al menos tres expresidentes mexicanos trabajaron para la CIA

Política

Por: pijamasurf - 11/03/2017

Documentos desclasificados muestran que expresidentes mexicanos fueron parte de una red de espionaje y recibieron dinero de la CIA

Algo que ya se sospechaba por la investigación de algunos periodistas, ha sido confirmado recientemente. Documentos desclasificados por el gobierno de Donald Trump en relación al asesinato del presidente Kennedy en Estados Unidos muestran paralelamente que al menos tres expresidentes de México trabajaron para la CIA dentro de una red de espionaje.

Esta información habría sido restringida en los 90 para proteger al gobierno mexicano dentro del sexenio de Ernesto Zedillo, según revelaron los mismos cables. El juez federal John R. Turnheim dijo que los detalles operativos de esta red de inteligencia fueron reservados porque:

Publicar cómo un gobierno extranjero comparte inteligencia con la CIA puede ser controvertido, y creo que eso les preocupaba, porque el partido político que estaba en el poder en México en los años 90 era el mismo que había estado en poder en los 60.

El periodista Raymundo Riva Palacio explica:

La divulgación de esos documentos posiblemente cambiaría la historia de México, al conocerse de manera oficial el nivel de subordinación del presidente Adolfo López Mateos al legendario jefe de la CIA en México, Winston Scott, quien lo reclutó como un activo de la agencia, como lo hizo con los presidentes Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría. No sólo se podría haber desplomado el gobierno mexicano, sino que López Mateos podría haber sido destituido por el único delito por el cual se le puede juzgar: traición a la patria.

La información revela que los expresidentes Adolfo López Mateos (LITENSOR), Gustavo Díaz Ordaz (LITEMPO-2) y Luis Echeverría (LITEMPO-8) contaban con nombres de agentes con los cuales eran identificados por la Agencia Central de Inteligencia. Asimismo, estaba involucrado Fernando Gutiérrez Barrios, jefe de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) hasta 1970 y Miguel Nazar Haro, también jefe de DFS.

Gobierno mexicano espía a periodistas y activistas con software para perseguir terroristas

Política

Por: pijamasurf - 11/03/2017

Gobierno mexicano acusado de espiar a periodistas como Carmen Aristegui, activistas y defensores de derechos humanos que tienen en común denunciar la corrupción del mismo gobierno

El New York Times publicó hoy información basada en un reportaje de Citizen Lab, Article 19 y otras organizaciones ciudadanas, en el que se revela el uso de un programa para espiar que el gobierno mexicano ha utilizado en contra de activistas y periodistas, notoriamente Carmen Aristegui.

Entre los personajes que el Times ha descubierto que fueron espiados se encuentran abogados que investigan la desaparición de los 43 estudiantes en el caso Ayotzinapa, defensores de los derechos humanos (entre ellos, una mujer estadounidense que representa a víctimas de abusos sexuales cometidos por la policía), el periodista Carlos Loret de Mola y un economista que ayudó a redactar un proyecto de ley anticorrupción.  

Article 19 y R36 y sostienen haber documentado otros 76 intentos de hackeo con este spyware a través de enlaces infecciosos vinculados a la infraestructura de Pegasus. Cada infección exitosa superaría los 70 mil dólares en costo.

La Sedena, la PGR y el CISEN habrían gastado desde el 2011 unos 80 mil millones de dólares en este software fabricado por la empresa israelí NSO. El spyware Pegasus funciona al enviar mensajes de texto a los aparatos que busca monitorear para infiltrarse y obtener acceso a información que incluye "llamadas, mensajes de texto, correos electrónicos, contactos y calendarios. Incluso puede utilizar el micrófono y la cámara de los teléfonos para realizar vigilancia; el teléfono de la persona vigilada se convierte en un micrófono oculto".

NSO argumenta que vende su software a los gobiernos con la condición de que sea usado para combatir terroristas y grupos criminales. En México se utiliza contra periodistas y activistas. El New York Times explica:

según decenas de mensajes examinados por The New York Times y analistas forenses independientes, el software ha sido utilizado para vigilar a algunas de las personas que han sido más críticas del gobierno, así como a sus familiares, lo que muchos ven como un intento sin precedentes para debilitar e intimidar a la gente que intenta ponerle fin a la corrupción que afecta a la sociedad mexicana.

Ahora deberá discutirse si el gobierno ha hecho algo ilegal (algo que parece muy probable) y si esto podrá ser castigado puntualmente (algo que parece poco probable). La ley mexicana marca que la vigilancia de comunicaciones privadas debe autorizarse por un juez federal bajo la justificación de un caso legal que argumente la necesidad de realizar dicha vigilancia. No se cree que el gobierno haya tenido aprobbación judicial para hackear los teléfonos de periodistas y activistas. Toda lógica sugiere que el gobierno carece de esta autorización, en tanto que resultaría absurdo pedir permiso a un juez para vigilar a alguien que justamente se dedica a vigilar los derechos humanos de los demás.

Por si esto fuera poco, el Times documenta esfuerzos radicales y escandalosos para lograr obtener acceso a los celulares de los periodistas y activistas, incluyendo enviar mensajes sobre supuestos amoríos extramaritales y atacar el teléfono del hijo de Carmen Aristegui. 

Aunque el Times está completamente seguro en su acusación de que el software debe de haber sido usado por el gobierno mexicano, al someter los mensajes al análisis de ciberexpertos y cotejar las fechas en las que el spyware se empleó, resalta el hecho de que Pegasus no deja rastros del hacker que lo utilizó y no se puede determinar exactamente quién está detrás del intento de hackeo. Así explican RD3 y Article 19 las pruebas de la intencionalidad del gobierno:

Por ejemplo, personal del Centro Prodh recibió intentos de infección durante coyunturas como el décimo aniversario de la represión en Atenco, la discusión de la Ley General contra la Tortura o la presentación del informe final del caso Ayotzinapa por parte del GIEI. En el caso de Aristegui Noticias, los mensajes recibidos ocurrieron durante sucesos como la exoneración del presidente Peña Nieto por el conflicto de interés de la casa blanca o la publicación de reportajes relacionados con la figura presidencial.

Otro de los objetivos, Carlos Loret de Mola, recibió intentos de infección cuando escribía sobre las ejecuciones extrajudiciales en Tanhuato, Michoacán. Por su parte, personal del Instituto Mexicano para la Competitividad fue objetivo de ataques con el malware Pegasus durante la discusión de la ley 3 de 3, en tanto que dos periodistas de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad recibieron mensajes tras la publicación del reportaje sobre la red de empresas fantasma del gobierno de Javier Duarte, en el cual colaboró la organización.

Aunque esta información parece novedosa y alarmante, existen indicios de que el gobierno de Estados Unidos y sus agencias de inteligencia han ayudado al gobierno mexicano a espiar a sus ciudadanos por décadas, algo que por supuesto no aminora la gravedad de lo ocurrido.

 

Lee más sobre esto en el NY Times

Encuentra información bajo el hastag #GobiernoEspía