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Si te encanta esta canción tienes mayores probabilidades de ser un psicópata

Salud

Por: pijamaSurf - 10/01/2017

Este par de canciones podrían indicar que tienes mucha o poca propensión a ser un psicópata

Durante las últimas décadas algo ocurre con la psicopatía en el imaginario, una especie de infatuación, como si de pronto todos temiéramos ser o estar cerca de una persona con este perfil psicológico. Quizá esto se deba a que estamos gobernados política y económicamente por (en su mayoría) sociopatas, o a que el egoísmo parece haber alcanzado niveles récord en los años recientes. En todo caso, parece que no sobra tener la habilidad de detectar a un psicópata cerca de nuestras vidas –con el riesgo implícito de que podamos encontrarlo en el espejo. 

De acuerdo con investigadores de la Universidad de Nueva York, las personas con mayor propensión a la psicopatía advirtieron disfrutar de canciones como "No Diggity" de Blackstreet, y "Lose Youself" de Eminem. Anteriormente. un estudio realizado en el Reino Unido por Channel 4 determinó que este mismo perfil psicológico favorecía el rap y el heavy metal como opciones musicales –mientras que, curiosamente, frecuenta poco la música clásica y el jazz. Además, canciones como "My Sharona" de The Knack, se encuentran en el espectro de la música que menos le gusta a los potenciales psicópatas. 

Así que te invitamos a hacer la prueba, que obvio no es decisiva, pero en cambio podría aportar una pista más en tu proceso de autodeterminar si eres un o una psicópata... Y cuéntanos: honestamente, ¿cuál disfrutaste más? (no te vamos a juzgar).

 

 

Sobre cómo aceptar las emociones negativas para disfrutar de paz mental

Salud

Por: PijamaSurf - 10/01/2017

La aceptación es un método que practica la no reactividad, la mera observación de la experiencia interna previa a la toma de acción

A lo largo de la evolución humana, tanto la mente como el cuerpo se han adaptado a la sensación, percepción e interpretación de numerosas emociones que albergamos en nuestro interior. Si bien las emociones más comunes, como la felicidad, tristeza, desagrado, ira y vergüenza, cumplen con un rol importante en la supervivencia del ser humano, existen otros sentimientos que influyen positiva o negativamente en la manera de relacionarnos con otros, experimentar la vida y comportarnos en la cotidianidad.

Esto quiere decir que tanto las emociones como los sentimientos, positivos o negativos, tienen una función indispensable en la existencia humana. Como si fuesen un filtro que ayuda a enfrentar numerosas crisis o problemas en el día a día, permitir que se expresen y aceptarlos es una vía para mantener la paz mental.

En los últimos años, la terapia cognitiva basada en mindfulness y la terapia de aceptación y compromiso buscan la aceptación de emociones negativas como una manera de alcanzar una salud plena. Usando como evidencia científica los cambios positivos a nivel neurológico, la resiliencia emocional –resultado de la aceptación de toda emoción– ayuda a reducir los síntomas de depresión y ansiedad. De acuerdo con Brett Ford, profesora de psicología de la Universidad de Toronto, “la aceptación implica no intentar cambiar lo que estamos sintiendo, sino quedarse con los sentimientos, tomándolos por lo que son”. Sin embargo, ¿cómo es posible que la aceptación de las emociones negativas pueda implicar el bienestar psicológico de una persona en un período a largo plazo?

Cuando Ford era estudiante de doctorado en la Universidad de California en Berkeley, publicó junto con tres colegas los resultados de un estudio realizado en conjunto. Sus análisis mostraron que la magia de la aceptación se encuentra en su efecto de embotamiento sobre las reacciones emocionales frente a eventos estresantes. Se trata de un mecanismo que puede, con el paso del tiempo, llevar a una salud psicológica positiva y a altos niveles en la percepción de satisfacción; es decir, aceptar sentimientos como la ansiedad o el enfado no nos hará felices de manera inmediata ni amplificará o reducirá la experiencia emocional, sino que mejorará la salud mental cuando nos volvemos a enfrentar a emociones negativas durante eventos intensos en la vida o inconveniencias menores. Esto se debe a que la aceptación es un método que practica la no reactividad, la mera observación de la experiencia interna previa a la toma de acción.

La resistencia a la reactividad innata para dar paso a la observación sin juzgar las sensaciones es un proceso muy complejo que depende del contexto mismo. Según la filosofía budista, la aceptación no significa resignarse a una situación estresante o negativa, sino comprender que las emociones negativas son parte indispensable del ser humano y ayudarán a enfrentar el evento que tenemos en frente.

En palabras de Svend Brinkmann, profesor de psicología de la Universidad de Aalborg en Dinamarca:

La vida es increíble de vez en cuando, pero también es trágica. Las personas mueren en nuestras vidas, las perdemos, y si sólo estamos acostumbrados a permitirnos a tener pensamientos positivos, entonces estas realidades pueden impactarnos de manera más intensa de lo que realmente sucede.

De este modo, la felicidad deja de ser un objetivo de la vida y se convierte en tan sólo una parte de ella, junto con las emociones negativas. Es así que el objetivo de la vida se vuelve experimentar la vida misma tal y como es.