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Timidez botánica: el singular fenómeno por el que las copas de los árboles nunca se tocan (FOTOS)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 08/15/2017

Un maravilloso ejemplo de equilibrio y sabiduría natural ocurre en las copas de ciertas especies de árboles

Quizá algún día, paseando por algún bosque o algún jardín, miraste hacia el cielo y te encontraste con un panorama muy especial: ahí arriba, las ramas y las hojas de los árboles habían crecido pero sin cubrirlo todo, como si se tratase de un techo fragmentado, con la luz colándose entre esas grietas como dejadas al azar, o con cierto propósito secreto, apenas intuido.

Por muchos años, científicos de diversas disciplinas se han preguntado por las razones de este fenómeno conocido como “timidez entre árboles” (designación no exenta de poesía, vale la pena señalar). Por algún motivo, en ciertas especies de árboles las copas crecen sin nunca tocarse, con lo cual se forma un dosel con brechas. Se sabe que esta timidez ocurre entre los eucaliptos, la conífera Pícea de Sitka (natural de Sitka, Alaska) y el alerce del Japón, entre otras especies, tanto entre sí como en combinación con otros árboles.

Al menos desde principios del siglo XX, se ha intentado explicar esta situación. Se ha dicho, por ejemplo, que esas grietas son el resultado de una “poda recíproca” entre los arboles, particularmente en zonas de vientos fuertes; también se cree que las grietas entre las copas permiten el paso de luz necesaria para otras plantas que crecen al pie de los árboles. Hasta ahora, la explicación más convincente es que las fragmentaciones en el dosel natural que forman las copas previenen la proliferación de ciertas especies de insectos nocivas para los árboles.

Sea como fuere, estéticamente se trata de un fenómeno muy admirable, sobre todo tomando en cuenta que su formación es del todo natural, o como si existiese una dirección artística en la improbabilidad propia de la creación del mundo.

Tu boleto de entrada a este festival en Santiago… ¡es tu propia basura!

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 08/15/2017

Una ingeniosa forma de hacernos ver que nuestros desechos no son basura si aprendemos a darles otro uso

Todos sabemos que la generación de basura se ha convertido en un problema insoslayable. Por nuestra manera contemporánea de vivir, asociada sobre todo con el consumo desmesurado y la producción de mercancías de uso fugaz, la generación de basura se ha multiplicado hasta niveles que amenazan el equilibrio ecológico del planeta y, en última instancia, nuestra propia sobrevivencia.

Con todo, es posible que buena parte de este “problema” no sería tal si cambiáramos nuestra idea de ciertos conceptos fundamentales: consumo, desecho, vida útil y quizá incluso otros más amplios como creatividad o entorno.

Este fin de semana la capital de Chile, Santiago, albergará un festival que intenta sembrar la transformación de ese modo de vida: Menos es más, el cual se presenta con la divisa de ser “el primer festival financiado gracias a tu basura”.

¿A qué se refiere esto? A un hecho sencillo: para entrar al festival, tu “boleto” es algo de la basura que generas cotidianamente, la cual a su vez se convertirá en el pago para las personas y organizaciones que impartirán las actividades del evento.

Clases de yoga, talleres de huertos, clases de observación de aves y bichos, charlas, música en vivo (hip hop, electrónica, rock experimental) y actividades para niños es algo de lo que Menos es más es ofrece a cambio de tu “basura”. Suena bien, ¿no crees? Y lo mejor de todo es que, sutilmente, aprendemos que la basura no es tal cuando podemos encontrarle un uso.

La cita es este 13 de mayo en Infante 1415, Providencia. Si necesitas más información puedes acudir a las redes sociales del festival:

facebook.com/menosesmasfestival

@menosesmasfestival (en Instagram)