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Teletransportan el primero objeto de la Tierra al espacio

Ciencia

Por: pijamasurf - 07/13/2017

Científicos chinos teleportan fotones a satélite orbitando la Tierra

Científicos chinos celebraron ayer haber logrado algo digno de la ciencia ficción: teletransportar una partícula a un satélite en órbita. Con ello los investigadores han creado la primera red cuántica del mundo, lo cual abre el paso a comunicación encriptada invulnerable.

El equipo conocido como Micius, en honor al filósofo chino que planteo que la luz viaja en luz recta, logró la teleportación de 911 fotones a una distancia de hasta 1400 km, lo que constituye un récord. La teleportación o teletransportación cuántica consiste en entrelazar cuánticamente dos partículas, creando "gemelas idénticas" que no pierden sus propiedades de sistema cuando son separadas en el espacio (no obstante la distancia). Al medir del lado del emisor se puede saber si se tiene una copa exacta de la partícula que será enviada. La tecnología tiene la posibilidad de ser aplicada para encriptación, para computación en la nube, y permite que  se envíe información de una parte a otra de manera completamente segura.

“El hallazgo es haber salido del laboratorio para llegar a un satélite que está a 500 kilómetros de distancia. Es un trabajo de miniaturización y automatización. La teleportación es una operación estándar en laboratorios de óptica cuántica en todo el mundo pero nunca se había llegado tan lejos. El experimento consta de dos bases, una está en la Tierra, que es la que manda y la espacial, que lo recibe. Es una tarea en donde se transforma las propiedades de un objeto, no es que desaparece de un lugar y aparece en otro. Es decir, los átomos están organizados de una determinada manera, lo que se hace en este caso es desarmar el objeto para conectarlo en otro punto con unas partículas idénticas. Para lograr esto se necesita el recurso del entrelazamiento” dijo Christian Schmiegelow, del Laboratorio de Iones y Átomos Fríos del Grupo de Fundamentos e Información Cuántica.

Esta hazaña, sin embargo, sólo teleporta estados cuánticos y no materia como tal. Se basa en una extraña propiedad cuántica (el entrelazamiento) que permiten que las partículas puedan estar en varios lugares simultáneamente. Así el fotón en el satélite Mincius toma la identidad del primer fotón en la tierra.

 

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El antecesor del LSD provocó una epidemia que acabó con 40 mil personas

Ciencia

Por: PijamaSurf - 07/13/2017

Desde el siglo IX en Europa Central, hasta 1960 en Etiopía, el cornezuelo fue el responsable de propagar el ergotismo (del francés "ergot", que quiere decir "espolón", como sinónimo del hongo)

El ácido lisérgico, uno de los componentes fundamentales de alcaloides del cornezuelo de centeno y de la dietilamida de ácido lisérgico (LSD, por sus siglas en inglés), se caracteriza por provocar visiones, pesadillas y una enfermedad similar a la peste: el ergotismo. Fue, de hecho, causante de 60 mil muertes en la Castilla de la Edad Media. 

Esta comunidad española, en su momento la potencia económica de Europa, solía ser la principal productora de cereales en la península ibérica. Entre los productos más consumidos por el vulgo debido a su económico precio se encontraba el centeno, del cual surgían unas pequeñas protuberancias llamadas cornezuelos que se desarrollaban en sus espigas. Se trataba de unos hongos de colores blanquecinos y eventualmente negroazulados, los cuales provocaron una epidemia que se comparó con la peste por el alto costo de vidas que produjo, así como por la prolongación temporal con la que impactó en la población. Desde el siglo IX en Europa Central, hasta 1960 en Etiopía, el cornezuelo fue el responsable de propagar el ergotismo –del francés ergot, que quiere decir “espolón”, como sinónimo del hongo.

El ergotismo empezó causando gangrena tanto en las patas como en las colas de los animales, reduciendo la producción de leche e incrementando la tasa de muerte de los mismos; después, los humanos que consumían el cornezuelo a través del pan de centeno solían ser víctimas no sólo de gangrena, quemazón y dolores en las extremidades sino también de alucinaciones, convulsiones y trastornos de la personalidad. En su momento, de hecho, se acusó a los afectados de hechicería, pues las alteraciones mentales eran vistas como prácticas del Diablo, así como de sufrir algún castigo divino debido a los ardores del “fuego sagrado”. Al ergotismo se le llamó también y por consecuencia “el fuego de San Antonio”, pues en 1093 un noble del sureste francés, Gaston de la Valloire, fundó con su hijo Girondo la orden de los Hermanos Hospitalarios de San Antonio. Ahí, en estos hôpitaux des démembrés (hospital de los desemembrados), se curaba a los enfermos de ergotismo y se exhibía como ofrenda los brazos, manos, pies y piernas que se habían amputado. 

Estos hospitales fueron un éxito pues no solían alimentar a los afectados con pan de centeno (sino con pan de trigo), por lo que la incidencia de enfermos se redujo considerablemente. Entre otros menjurjes para reducir los síntomas del ergotismo estuvo el “agua de San Antonio” (una mezcla de manteca de cerdo que se untaba en las heridas), así como el “vino de San Antonio” (elaborado con vides cultivadas y fermentado en reliquias del santo). Pero no fue sino hasta 800 años más tarde –en el siglo XVII– que el médico francés Thuillier relacionó el cornezuelo del centeno con el ergotismo; desgraciadamente, en 1926 hubo otra epidemia en los Montes Urales, en la antigua Unión Soviética, y en 1960 en Etiopía. Ahora sólo queda preguntarse: ¿es este el efecto tan temido del LSD?